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No tengo recuerdos de este tipo de festejos.
No es arbitrario, en realidad quién se dice llamar mi padre nunca tuvo ganas de ocupar ese lugar.
Siento que la protección de los padres en exceso entorpece, pero admito que la falta de contención de ellos entristece.
Gracias a las carencias que tuve logré formar mi temperamento de manera tal que pudiera sostener mis ideales, mis convicciones y mis posibles sueños.
Durante mucho tiempo me sentí víctima de no tener una imagen paterna como referente de mi vida, con los años entendí varias cosas, entre ellas la libertad.
Un padre debe ser libre. Tan simple y sencillo como se lee.
Hoy es el día del padre pero mi concepto no excluye a las madres.
Un padre tiene que tener la libertad de cuidar a sus hijos porque es ese lugar el que elige a cualquier otro en el mundo.
Un padre tiene que sustentar a su familia sin sentir dolor por las cosas que no puede comprarse, porque su felicidad se contruye con el sustento de los suyos.
Un padre debe tener resuelta cualquier asignatura con sus propios progenitores para establecer un vínculo sano y maduro con su prole.
Un padre tiene que soñar en conjunto para verse realizado individualmente.
Un padre debe vivir el amor aceptando que se contruye con el dolor, la alegría, el perdón, las oportunidades y el vivo objetivo de seguir adelante... JUNTOS.
Un padre tiene que mostrarse débil para construír fortalezas.
Un padre debe emocionarse por las grandes y pequeñas cosas con el mismo asombro para lograr mostrar maravilla.
Un padre debe ser justo en función de sus propios sentimientos y no sentirse disminuído por cuestionamientos económicos y sociales absurdos.
Un padre debe saber callar para lograr que los hijos hablen y así establecer el diálogo honesto en un hogar honrado.
Un padre debe saber hablar lo importante en los momentos correctos, pero sobre toda las cosas tiene que aprender a generar esas oportunidades.
Un padre tiene que ayudarte a superar un miedo agarrándote la mano de manera firme, mientras pone a prueba su propio corazón emotivo viéndote crecer.
Un padre debe saber sumar y explicar que las restas vienen por sí solas.
Un padre tiene que compartir sus risas y enojos con la misma autenticidad que muestra compromiso diario.
Un padre debe ser libre, poeta, escultor, carpintero, abogado, sin profesión u actor... Pero libre.
Solo la libertad es un campo fértil donde las relaciones tan íntimas crezcan sin malezas y se consoliden en el tiempo.
Vendrá la verdad a regar las raíces del encuentro y el amor para arar los campos que juntos siembren...
Pero la libertad fue, es y será la testigo impostergable de cualquier amor sano y duradero.
Reconocí entre mis recuerdos a un hombre que me tomó de la mano y me ayudó a superar un miedo. Ese hombre fue mi abuelo...
Querido Abuelo, estés donde estes, feliz día.









